MATERIALES DE ENVASES _ 05 / 09 / 2017

Desarrollado un bioplástico con cáscaras de cítricos

Categorías: Bioplásticos


Desarrollado un bioplástico con cáscaras de cítricosEl nuevo polímero evitaría el bisfenol A y sus posibles efectos nocivos.
 
Un grupo de investigadores del Instituto Catalán de Investigación Química (ICIQ) ha desarrollado un método para producir plásticos a partir de limoneno y CO2– productos naturales muy abundantes– y reemplazar al controvertido bisfenol A que se usa actualmente, al que diversos estudios atribuyen efectos nocivos para la salud y que está considerado por la Agencia Europea de Sustancias y Mezclas Químicas como un producto “altamente preocupante”.

“Buscábamos alternativas para el policarbonato basado en el bisfenol A porque varios países –Estados Unidos, Francia y Canadá, entre otros– han prohibido su uso por ser potencialmente carcinógeno y porque es un disruptor endocrino y puede causar desequilibrios en el sistema hormonal a concentraciones muy bajas, y porque además se obtiene a través del petróleo y, por tanto, no es renovable”, explica Arjan Kleij, profesor de Icrea y líder del grupo de investigación que ha desarrollado el nuevo bioplástico. Y la alternativa la encontraron en el limoneno, una sustancia natural que se extrae del aceite de las cáscaras de cítricos y que da el olor característico a los mismos.
“Mi grupo ha desarrollado un proceso catalítico que permite el acoplamiento controlado entre el óxido de carbono (CO2) y el limoneno, ambas sustancias renovables, para formar un policarbonato que, en comparación con los actuales, es más sostenible, menos tóxico, y se obtiene de un producto abundante en la naturaleza y totalmente renovable”, detalla Kleij en conversación telemática con La Vanguardia.

A estas ventajas se suma el hecho de que el nuevo policarbonato de cítricos tiene mejores propiedades térmicas –una temperatura de transición vítrea más alta– que cualquiera de los actuales, y eso permite que los plásticos fabricados con él tengan temperaturas más altas de descomposición y fundición, lo que los hace más seguros para su uso diario.

Además, al estar hecho con compuestos naturales es biodegradable y se puede descomponer en plazos de tiempo cortos gracias a la acción de microorganismos, lo que supone una nueva opción frente al reciclaje.

El profesor Kleij asegura que “este polímero basado en el limoneno tiene el potencial de ser una alternativa ecológica para todas las aplicaciones actuales del bisfenol A e incluso algunas más porque sus propiedades pueden ajustarse durante el proceso de síntesis, cosa que no se puede hacer con el policarbonato bisfenol A/CO2”.

Todas estas cualidades hacen que el bioplástico de cítricos haya suscitado un gran interés en las industrias del sector. “En principio todavía no está disponible en grandes cantidades, pero esto puede cambiar rápidamente porque ya hay una empresa que ha investigado con éxito el uso de este polímero para revestimientos y también tenemos contactos con otras cuatro grandes empresas para ver la manera de obtener grandes volúmenes de una determinada calidad de limoneno, y sabemos que hay una empresa que dispone de esta materia prima al otro lado del Atlántico”, indica el investigador del ICIQ.

Es consciente, no obstante, de la dificultad que entraña para las fábricas de plásticos sustituir de golpe el bisfenol A y todas las líneas de producción implicadas, porque lo que plantea la opción de realizar un relevo gradual, añadiendo a la receta del plástico pequeñas cantidades de limoneno al principio para ir aumentándolas gradualmente hasta eliminar totalmente el bisfenol A.

Y aunque la mayor aplicación que prevén en estos momentos es en el campo de los revestimientos y en adhesivos destinados por ejemplo a los envases alimentarios, el grupo de Kleij ya investiga más propiedades del nuevo polímero –mecánicas, resistencia, etcétera– en busca de nuevas utilidades posibles, para lo que cuenta con la colaboración de algunos socios industriales interesados en sacar provecho a estos biomateriales.
 
Artículo publicado en www.lavanguardia.com