ETIQUETAJE INDUSTRIAL _ 12 / 04 / 2017

Diseñadores de etiquetas: packaging emocional

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Diseñadores de etiquetas: packaging emocionalHoy en día hablar de la importancia del diseño aplicado a los productos de consumo debería ser algo sabido por todos, pero nos gustaría hacer una reflexión sobre porqué el diseño gráfico y el branding, y su desarrollo en el packaging de los productos, es cada vez más importante para la vida de estos productos y de las empresas que los crean.
 
Javier Euba y Daniel Morales
 
Vivimos en una sociedad terriblemente consumista donde cada vez hay más oferta, oferta en general y oferta concreta de cada tipo de producto. Elegir una marca determinada es cada vez más complicado, a no ser que seas un fan de ella. 

Crear un producto y ponerlo en el mercado es más sencillo hoy que hace años, las ventas online y las redes hacen que pequeños proyectos tengan la difusión de marcas mayores. Esto ocurre en sectores como el vino, aceites, productos delicatesen o gourmet y con cantidad de productos que hoy nos llegan desde fuera y que antes sólo podías comprar en su lugar de origen.

En fin, el asunto es que gran parte de estos nuevos productos no disponen de presupuestos elevados para hacer publicidad y posicionar su marca respecto a la competencia, con lo que todo el peso recae en el branding y el packaging del producto, lo que nos cuenta el propio envase y cómo nos lo cuenta.

Llegados a este punto, la pelea es terrible. Hablemos, por ejemplo, del sector del vino, un campo que conocemos bien. La gran cantidad de proyectos vinícolas es impresionante, desde el pequeño viticultor, hasta la bodega centenaria, pasando por las marcas privadas o de distribución. 



Con todas estas propuestas de vino tan diferentes, o eres un auténtico experto en la materia o es imposible distinguir qué es qué. Aquí es donde las grandes marcas con músculo económico invierten en publicidad y posicionan su marca, pero el resto tiene que depender del lineal, de lo que el propio producto diga de sí mismo delante del consumidor; y aquí cada uno cuenta lo que puede.

Lo que se cuenta hoy puede ser diferente a lo que se contaba hace unos años, en la forma y en el fondo. Las tendencias o modas afectan no solo al diseño, sino al tipo de vino (aplíquese al aceite, chocolate, queso…) que se produce. Hoy se hace un vino diferente al que se hacía hace 15 años. También los consumidores cambian y cada vez hay que adaptarse más rápido a ellos y a los diferentes mercados a los que quieren acceder nuestros clientes. Toda esta introducción indica que la imagen que viste los vinos también sigue tendencias, y el problema de las tendencias es que pasan; hoy hay cierta pasión por las estética retro, recuperar looks de hace 60 o 70 años para marcas que acaban de nacer. Nosotros creemos que cada proyecto debe ser original y tener su propia personalidad, buscar una idea o concepto que soporte la parte visual de cada trabajo. Crear imágenes no convencionales que generen mayor impacto y pregnancia en el consumidor, olvidando la tendencia y buscando la emoción, intentar crear diseños que transciendan y sean atemporales.



En definitiva, el valor del diseño aplicado a todos los ámbitos del packaging, tanto gráfico, como de producto, y por su puesto en su ejecución técnica, papeles, acabados, etcétera. Atender de manera cuidadosa a estos aspectos hará que los productos cuenten con armas poderosas para su pelea diaria en el lineal.
 
 
Javier Euba y Daniel Morales son diseñadores y socios fundadores de Moruba (Logroño, La Rioja). Cuando su pasión por el diseño se encuentra con la plena confianza de sus clientes, se produce la mejor de las conjunciones: trabajos que trascienden su objetivo inicial y terminan siendo reconocidos con premios nacionales e internacionales.

www.moruba.es