MERCADOS & ENVASES


El etiquetado de hortofrutícolas como aliado del consumidor: ¿láser o tradicional?

03/05/2018

CATEGORíA: Innovación en los materiales MARCA: Fruit Logistica


En un tiempo en el que el consumidor se fija cada vez más en los alimentos antes de comprarlos -origen, tratamiento que se haya dado en su procesamiento, nutrientes que aportan y un largo etcétera de razones a tener en cuenta-, el etiquetado juega un papel fundamental.


Una ocasión que las empresas dedicadas al sector de productos frescos pueden utilizar para continuar con su creación de marca, fortalecer su posicionamiento entre los consumidores y comunicar sus valores al cliente final.

 

Las empresas de etiquetado especializadas en el sector son conscientes del lugar hacia donde se encaminan los consumidores y por ello opinan: “el etiquetado tradicional está poniendo su punto de mira en materiales más ecológicos donde, sin perder información, se haga valer la marca”, afirma Luis Castelló, Jefe de Ventas de Sinclair International.

 

Mientras el etiquetado tradicional busca la diferenciación en la alternativa de materiales y asegura que no supone competencia, el marcaje láser se presenta como opción innovadora al etiquetado del producto proporcionando gran cantidad de información.  Una de las 10 empresas finalistas al Fruit Logistica Innovation Award 2018 fue LogoFrucht, dedicada precisamente a la impresión láser sobre frutas y verduras con colorantes alimenticios resistentes al agua, tanto del logo de la marca como de otra información relevante.

 

 

Mercados como Canadá, China o Japón han mostrado interés en el sistema, que ya está presente en productos de mercados europeos como Alemania, Países Bajos, Suecia, Bélgica y Dinamarca. De hecho, desde hace un tiempo la cadena sueca de supermercados ICA ha introducido este tipo de etiquetado en varios productos bio, como aguacates y boniatos, tras establecer un acuerdo con la empresa española Laser Food (una de las primeras en dar un paso más y apostar por esta forma de etiquetado láser en frutas y verduras frescas).

 

La forma para marcar los productos con láser hace que la pieza seleccionada pase por debajo de un haz de luz que proyecta la imagen, el láser libera los aceites de la piel y, posteriormente, se aplica un líquido de contraste que, una vez contacta con esos elementos, reacciona y fija el trazo con el texto correspondiente. El sistema, avalado por muchos, también cuenta con firmes detractores ya que es la piel del propio producto donde se procede al marcaje, un etiquetado que se ha mostrado poco efectivo en algunas categorías (como cítricos). Esta diversidad en las opiniones también ha podido comprobarse en su legislación estando permitida esta tecnología de identificación en la Unión Europea desde 2013 mientras que ha sido aprobada recientemente en EEUU (en los dos casos limitado a ciertos productos).

 

La principal ventaja del marcado de los productos por láser es el impacto medioambiental positivo que puede generar, consiguiendo un ahorro de  60.000 m2 de plástico, de acuerdo a fuentes cercanas a ICA, y una reducción del 1% de emisiones de CO2, como recoge el diario británico The Guardian. La sustitución de todas las etiquetas de papel tradicional ahorraría 10 toneladas de papel y 5 toneladas de pegamento al año.

 

Sin embargo, la variación en los calibres, las formas irregulares que presentan los productos y variedad en la composición de las mondas hacen que el futuro del láser esté en entredicho, un tratamiento directo sobre la materia prima que muchos aseguran invasiva.

 

Más información: https://www.fruitlogistica.de/es/

 

 

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