MERCADOS & ENVASES


Eliminando plásticos innecesarios

07/03/2018

CATEGORíA: Sostenibilidad y medioambiente MARCA: Rapid Action Packaging

Aproximadamente el 14% del empaque plástico global producido anualmente se recoge para reciclar y un mero 2% se recicla en bucle cerrado ofreciendo un nuevo artículo del mismo valor.


Paola Cárceles

 

Tres cuartas partes de nuestro planeta están cubiertas por agua, agua que todos necesitamos para poder vivir. Tanto nuestra atmósfera como nuestros océanos están experimentando un cambio drástico: se están calentando y su composición está cambiando, ambos a un ritmo vertiginoso. Virtualmente hasta el más remoto lugar del océano está ya afectado por la contaminación. Un desafío global creciente con un impacto ambiental, social y económico agudos.

 

La basura plástica se está acumulando en todo el mundo. El 80% de los desechos marinos son de plástico, y más del 60% proviene de la industria del embalaje de un solo uso.

 

 

Los residuos de plástico adoptan infinidad de formas y tamaños, aquello tienen menos de medio centímetro reciben el nombre de microplásticos. Estos diminutos fragmentos no solo están asfixiando al océano; han infestado el agua potable de todo el mundo. Se ha demostrado que los microplásticos absorben sustancias químicas tóxicas relacionadas con el cáncer y otras enfermedades, y luego las liberan cuando son consumidos por peces y mamíferos. Además, llegan a nuestro grifo a través de los sistemas de tratamiento y distribución. Lo más aterrador: aún no existen procedimientos específicos para filtrarlos o contenerlos. Además, si nuestra agua contiene fibras plásticas, lo más probable es que también las contenga nuestra comida, según aseguran los expertos: sopas, cerveza, miel, salsas, por citar algunos ejemplos rápidos.

 

Aún más preocupante es que nuestro apetito por esta familia de materiales esté creciendo: de 15 millones de toneladas de plástico producido en 1964 a más de 311 millones de toneladas en 2014. Tenemos que comprender que estos recursos no son infinitos.

Todavía, cada año, se estima que se desperdician 88 millones de toneladas de alimentos en la UE, alrededor del 20% de la cantidad total producida.

 

 

Los plásticos no solo previenen el desperdicio de alimentos, su extendido uso se debe a la combinación única de beneficios que ofrecen: costo relativamente bajo, durabilidad y bajo mantenimiento, alargamiento de la vida útil del producto, prevención del deterioro microbiano y protección de su contenido durante el tránsito.

 

Sin embargo, son uno de los ejemplos más claros del actual modelo de economía lineal: “tomar, hacer, desechar”. Por suerte no todo está perdido ya que, usados de forma inteligente, pueden ser un recurso valioso y altamente reciclable que podría mantenerse productivo dentro de un sistema circular.

 

El consumo de envases continúa aumentando debido a la combinación de factores sociales, demográficos y económicos. De ahí la importancia de ofrecer la solución adecuada al mercado.

 

En RAP (Rapid Action Packaging, UK) entendemos que este problema nunca ha sido tan importante a los ojos del consumidor, con presiones crecientes sobre los supermercados para disminuir su huella medioambiental; siendo el embalaje el foco principal. Trabajar con RAP significa cumplir con estos estándares; reduciendo drásticamente el peso de los envases, maximizando siempre la reciclabilidad y utilizando materiales sostenibles. Esto permite a nuestros clientes demostrar aún más su compromiso con las preocupaciones sociales, éticas y ambientales.

 

La fase de diseño es fundamental

Por peso, los componentes principales presentes en nuestro packaging son cartón y papel. La fibra de celulosa utilizada proviene de bosques certificados FSC. Nuestro uso mínimo de film plástico, solo cuando ofrece una clara ventaja medioambiental, permite a nuestros clientes reducir la cantidad de plásticos derivados del petróleo en sus cadenas de suministro en un 80%, al tiempo que ofrece las propiedades de conservación demandadas actualmente por la sociedad. La mayoría de nuestros envases pueden etiquetarse como “ampliamente reciclables” e incluso producimos productos totalmente compostables, utilizando fibras de subproductos agrícolas y films biobasados.

 

RAP se diferencia por un cambio de pensamiento en una etapa temprana durante la fase de diseño del producto. Una de las claves de la economía circular es ser reparador y regenerativo por diseño. Siguiendo esta filosofía, consideramos no solo todos los recursos utilizados, sino también su adquisición y procesamiento, así como la vida útil de nuestros productos.

Ser sostenible no es difícil, únicamente no es simple. Para nosotros en RAP, de nuestras acciones se derivan no solo un resultado final (económico), sino dos más (social y ambiental). Medimos nuestro impacto en función de este enfoque, ya que entendemos que, sin estos tres pilares, no puede haber un desarrollo sostenible exitoso.

 

Como empresa comprometida, tratamos de proteger y, cuando sea posible, mejorar el medio ambiente, promover el desarrollo sostenible y prevenir el uso derrochador de recursos.

 

En la etapa de diseño, hay cinco preguntas fundamentales que tratamos de contestar:

 

1. ¿Cómo podemos diseñar nuestros productos teniendo en cuenta la recuperación de activos?

2. ¿Cómo podemos desarrollar líneas de productos para satisfacer la demanda sin desperdiciar activos?

3. ¿Cómo podemos obtener material en bucles regenerativos en lugar de flujos lineales?

4. ¿Cómo podemos desarrollar un modelo de comercio que proteja el valor hacia arriba y hacia abajo de la cadena?

5. ¿Cómo podemos hacer que nuestros clientes cooperen con nosotros?

 

Dos rápidos casos de éxito son nuestros Freshpack EasyPeel y FibreRAP:

 

 

El sofisticado diseño de Freshpack EasyPeel permite separar el cartón del film plástico fácilmente tanto por el consumidor como por las empresas gestoras de reciclaje, reduciéndose los recursos necesarios durante la etapa de reciclaje.

 

 

FibreRap es una combinación de película laminada a un papel especial termoformable. Esta solución sustituye a bandejas de plástico rígido en el envasado de atmósfera modificada. Su alto contenido en papel reciclable, más del 80% en peso, hace de este envase la mejor opción en términos medioambientales.

En nuestra página web www.rapuk.com hay muchos otros ejemplos disponibles.

Afortunadamente, un número cada vez mayor de consumidores toma conciencia de la importancia de adoptar hábitos más sostenibles y de encontrar soluciones más respetuosas con el medio ambiente en relación con el envasado de alimentos. Ahora depende de todos nosotros adoptar e implementar estos comportamientos.

 

 

Nuestro objetivo principal es hacer mejoras significativas a lo largo del tiempo en la sostenibilidad de nuestro producto para reducir su impacto ambiental global.

 

Nuestro lema es claro: actúa ahora para evitar costos futuros.

 

Paola Cárceles es Ingeniera Química, con Máster en Dirección y Gestión de la Calidad y del Medio Ambiente por la Universidad de Murcia. Desarrolla su Proyecto Final de Carrera en la Technische Universität de Kaiserslautern, Alemania. Especializada en el procesado de film flexible y comprometida con las premisas de la Economía Circular es la Responsable de Sostenibilidad en Rapid Action Packaging (RAP) tras tres años liderando el departamento de I+D+i en Plásticos Romero, Murcia.

 

 

 

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