MERCADOS & ENVASES


Normativa en packaging para garantizar la calidad del envase, su sostenibilidad y su inocuidad

04/05/2018

CATEGORíA: Sostenibilidad y medioambiente MARCA: Repaq


Montse Castillo, directora de RepaQ, nos introduce en un área de conocimiento con una aplicación práctica tan amplia como necesaria en la industria del packaging: el marco normativo que debe tener en cuenta un envase.


El packaging cumple múltiples funciones más allá de ser el contenedor funcional de un producto. Incluso como contenedor de un producto, debe cumplir unas normas para garantizar unos niveles de seguridad marcados por la Unión Europea y que España transpone en su marco legislativo.

Como punto de partida, y ante la necesidad de centrar el tema debido a su complejidad y particularidades de cada sector y la naturaleza de cada envase, tomamos como base la directiva marco europea 94/62/CE, que aplica a cualquier envase existente en el mercado europeo y a todos los residuos de éstos, tanto si son utilizados o desechados a posteriori. El objetivo de esta directiva, de obligatorio cumplimiento para el sector, persigue limitar la producción de residuos de envases y promover el reciclaje, la reutilización y otras formas de valorización de dichos residuos, considerándose su eliminación final como la solución de último recurso. El residuo de envase se tiene que minimizar y gestionar correctamente, y esta directiva abre la puerta a cada estado miembro para que gestione esos residuos de una forma específica para asumir unos niveles determinados de reciclaje, revalorización y reutilización.

 

Envases y sostenibilidad

RepaQ Packaging Consulting fue fundada en 2009 por Montse Castillo con el objetivo de ofrecer al mercado servicios de consultoría basados en su experiencia en el mundo de los materiales y los procesos de envasado. Uno de los servicios que ofrecen es el de consultoría en el ámbito de legislación y normativa aplicable a envase y embalaje. Castillo destaca como punto de partida, al abordar la normativa en packaging, las medidas impulsadas por la Unión Europea sobre la gestión de los envases y de los residuos de envases para garantizar un alto nivel de protección del medio ambiente. En esta línea, la directora de Repaq explica que se ha llevado a cabo una propuesta de revisión y modificación de la directiva 94/62 con el objetivo de alinearla con medidas de economía circular que la UE está propugnando. “Con esta revisión y las nuevas medidas que surjan de esta actualización, habrá cambios muy importantes. Tenemos un reto que es el de cumplir el paquete de medidas porque en 2030 el objetivo de la UE es que todos los envases sean 100% reciclables”, destaca la experta.

 

 

Tantos sectores como casuísticas especiales

Más allá de la normativa que aplica a todos los sectores y tipo de envases, en la que se tiene en cuenta el impacto que dicho envase genera en el medio ambiente, hay que tener en cuenta el sector en el que se fabrica y se comercializa el envase para valorar, de esta manera, qué disposiciones sectoriales afectan.

El sector alimentario es uno de los más regulados con diferentes directivas, que deben ser incorporadas por los parlamentos nacionales para que entren en vigor, y reglamentos, que se aplican directamente en los Estados miembros. En el ámbito comunitario, los materiales en contacto con alimentos están regulados a nivel general por el Reglamento CE 1935/2004. Este reglamento incluye todos los materiales en contacto con los alimentos. Castillo resume su contenido así: “los materiales en contacto con alimentos no deberán transferir componentes a los alimentos a niveles que supongan un riesgo para la salud humana”.

 

En cuanto a materiales, también hay reglamentos específicos, siendo el plástico uno de los más regulados, dada la posibilidad de migrar sustancias del envase al alimento. Esta regulación se recoge en el Reglamento UE 10/2011 y contiene una lista aprobada de monómeros y aditivos que pueden utilizarse en materiales de plástico en contacto con alimentos. La migración, especialmente en el sector de la alimentación, solo está regulada a nivel europeo en materiales de plásticos.

 

Para los envases activos e inteligentes, la UE también ha establecido un reglamento a partir del cual este tipo de envases solo pueden liberar en los alimentos sustancias que estén catalogadas como aditivos o aromatizantes alimentarios.

En cuestiones de etiquetado alimentario existen muchas normas desarrolladas pero no hacen referencia al envase, sino a la información que aparece en la etiqueta, la que se da al consumidor. A nivel europeo, el objetivo es informar al consumidor de forma clara de lo que contiene el envase y diferentes estudios destacan la importancia de una etiqueta legible para los consumidores, si bien la información que contienen algunas etiquetas alimentarias no son lo suficientemente claras para muchos consumidores. Como elementos obligatorios deben aparecer el nombre del alimento, ingredientes y alérgenos, cantidad neta, fecha de caducidad e información nutricional. El país de origen también tiene que constar en la etiqueta en casos especiales como las frutas, verduras, el aceite de oliva, y la carne fresca de vaca, cerdo, oveja, cabra y aves de corral y siempre que se requiera por necesidades del producto que contiene.

Hay regulaciones muy estrictas en las que se encuentran los envases del sector farmacéutico.  En este sector, Castillo explica que la Agencia Europea del Medicamento regula y la Farmacopea de cada país detalla qué tipo de material utilizar y todos los temas técnicos a tener en cuenta en un envase farmacéutico. Las etiquetas reguladas por farmacopeas son también un aspecto muy restrictivo.

En cuanto a la trazabilidad, es un requerimiento de todo envase alimentario y farmacéutico y está regulada por una serie de disposiciones sectoriales destacando las necesidades de implantación de sistemas de serialización en industria farmacéutica antes de febrero de 2019 atendiendo a los requisitos de la Directiva Europea 2011/62/EU.

 

Si comparamos el sector cosmético con los anteriormente mencionados, la normativa aplicable al envase está mucho menos desarrollada, aunque en algunos casos los requerimientos del cliente pueden llegar a ser mucho más exigentes. Sin embargo, el sector químico también se caracteriza por tener una estricta normativa. En 2009 entró en vigor el reglamento CLP (Classification Labelling Products) debido a la necesidad de incorporar a la legislación comunitaria los criterios del Sistema Globalmente Armonizado (SGA) de las Naciones Unidas sobre clasificación, etiquetado y envasado de sustancias y mezclas químicas para lograr una armonización a nivel internacional. El envase de estas sustancias, por tanto, incluye indicaciones y pictogramas en las etiquetas y las fichas de datos de seguridad para informar de los peligros de los productos químicos.

 

Sinopsis de la legislación de contacto alimentario. Gráfico facilitado por Repaq

 

Más allá de la norma

Castillo considera que todavía queda mucho camino por recorrer para dotar a la industria del packaging de un marco normativo que contemple la mayoría de casuísticas, materiales y situaciones. Para la experta, “hay vacíos legales que debemos ir trabajando para conseguir que cada vez más envases y materiales se acojan a unas leyes y normativas desarrolladas por la UE y por los países miembro ya que cuando algo no está regulado es más difícil que el consumidor se sienta seguro”.

 

Por ejemplo, las tintas y los adhesivos no están regulados aunque sí que hay disposiciones nacionales como el caso de Suiza, donde el país ha desarrollado una serie de disposiciones sobre tintas y sobre papel. En estos casos, son las mismas asociaciones las que intentan normalizar la situación, a partir de las referencias que se tienen acerca de los que se esté haciendo en un país determinado. Si no hay nada regulado a nivel europeo, las asociaciones de fabricantes recomiendan seguir unas guías. En esta línea, la referencia en tintas es Suiza mientras que en papel y cartón lo es Alemania. En España, el Real Decreto 847/2011 regula una serie de materiales poliméricos como los adhesivos, caucho, resinas de intercambio iónico, siliconas, ceras y barnices y recubrimientos, no incluidos en el reglamento europeo de materiales plásticos.

 

La normativa en packaging presenta áreas y casos en los que todavía se tiene que trabajar a nivel europeo en la búsqueda de unificar criterios y buenas prácticas. Hispack será la plataforma en la que se pongan en común algunas de estas cuestiones y se aborde un futuro con una mayor regulación. Las bases ya están asentadas y la iniciativa de la Comisión Europea con leyes como la que anunció hace unos meses para que en 2030 todos los envases de plástico sean reciclables apunta a un reto bienvenido por el sector. Porque una mayor y más específica normativa en packaging redundará en positivo para todo el sector y la industria del envase y el embalaje.

 

Fuente: Hispack 2018

Autora: Cristina Benavides, colaboradora de Hispack

 

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