ETIQUETAJE INDUSTRIAL _ 23 / 01 / 2017

Interprint, el valor de la autenticidad

Categorías: Impresores de etiquetas - Interprint


Interprint, el valor de la autenticidadInterprint Sistemas de Impresión (Navatejera, León) es una empresa fabricante de etiquetas autoadhesivas que lleva más de 20 años haciendo las cosas bien. Prueba de ello, el traslado este 2016 a unas nuevas y modernas instalaciones que permitirán continuar con su expansión de forma más desahogada y eficiente, tras pasar por cuatro ubicaciones anteriores que, debido al trabajo bien hecho y a la satisfacción de sus clientes, siempre terminaron por quedarse pequeñas.   
 
Francisco Montoro
 
Conozcamos un poco mejor a Interprint. Fundada en 1995 por Tomás Iglesias, que ejerce las funciones de director general, la empresa leonesa pronto se especializó en la impresión de etiquetas y, con el devenir de los años, se ha ido labrando un nombre por la calidad de sus trabajos y por su capacidad para adaptarse y dar respuesta a cualquier necesidad que pueda surgir a sus clientes.

Las nuevas instalaciones, de 5.000 metros cuadrados, representan la culminación de un recorrido, un proyecto y una ilusión que tiene una clara filosofía: “No somos una empresa a la que nos mueva ser la más grande, la que tiene más empleados o la que más facture, no. Lo que nos mueve es el día a día, el ir haciendo cosas diferentes y sentirnos orgullosos de nuestro trabajo”, explica Tomás Iglesias.
 
Grandes dosis de humildad; no querer abarcar más de lo que aconseja la prudencia; crecer a ritmos asumibles y plenamente calculados; y un nivel de autoexigencia interna elevadísimo que se traduce en calidad y servicio y que impregna todos los niveles de la compañía, definen claramente a Interprint y le otorgan un papel cada vez más relevante en la geografía del autoadhesivo de nuestro país. “Sobre todo en el ámbito del valor añadido”, declara Iglesias. “Esa es nuestra apuesta. En el mercado español hay grandes firmas de nuestra competencia que están haciendo las cosas muy bien en este camino y hemos optado por seguir esa línea. Hoy podemos decir que estamos altamente considerados por el mercado y muy bien posicionados, tanto en maquinaria como en personal”. Las etiquetas de Interprint son cada vez más valoradas por su calidad y valor añadido. “Nos servimos de la tecnología, que es una herramienta que ponemos al servicio del cliente, pero lo verdaderamente importante y que nos diferencia son las personas: contamos con un equipo muy cualificado a nivel profesional y sumamente implicado con la calidad, el servicio personalizado al cliente y, en definitiva, con hacer las cosas bien. Me encanta el nivel de exigencia que tenemos, del primero al último”, comenta el director general.


 
Las 30 personas que componen “la familia” de Interprint confieren a la compañía un carácter que, sin duda, se transmite al cliente: “¿Cómo quiere el cliente que hagamos las cosas? Que nos lo diga y lo llevamos a cabo: servicio y calidad, esa es nuestra apuesta, todos lo tenemos claro y remamos en el mismo sentido. En el día a día nos encontramos con cosas que no nos gustan, pero puedo asegurar que más del 90% de nuestro tiempo disfrutamos con lo que hacemos y eso forma parte de nuestro éxito como empresa”.
Una excelente filosofía, sin duda. Y es que en Interprint son conscientes de que la etiqueta es la imagen de su cliente. Las marcas quieren diferenciarse en los supermercados, desean que el consumidor perciba la máxima calidad. Y ahí la etiqueta desempeña un papel crucial. Para ofrecer etiquetas de alta calidad y acabados que consigan realmente destacar, la empresa de León cuenta con un completo parque de maquinaria de impresión, principalmente flexográfica, y de acabados y manipulación: serigrafía, estampación, codificación, troquelado y rebobinado. Ello le permite a Interprint estar presente en todos los sectores: alimentación y bebidas, laboratorios e industria en general, así como también en identificación y codificación en procesos logísticos. “Por fortuna, podemos atender cualquier tipo de demanda, desde pequeñas a grandes tiradas, etiqueta impresa y blanca… Podemos hacer de todo y bien, en cualquier sector. Son nuestros propios clientes los que nos han hecho mover siempre y estar a la última. Y también sucedió así con el mercado del valor añadido, nuestro fuerte, nuestros clientes ven cosas, ideas, etiquetas y nos transmiten esas inquietudes para que podamos hacerlas realidad”, detalla Iglesias. Dentro de las diferentes industrias que atiende Interprint, si hay una por la que la compañía está apostando y obteniendo una gran respuesta, es por la etiqueta de valor añadido para el vino. “Estamos en una zona de gran tradición vitivinícola y a muy poca distancia de las grandes regiones productora del Ribero del Duero, La Rioja y Galicia, por lo que para nosotros la etiqueta de vino es un mercado muy interesante”, manifiesta Tomás Iglesias.
 
Compromiso con la calidad y el servicio
Es sabido que la fabricación de etiquetas siempre ha ido muy ligada al tejido empresarial de la zona donde se producen. “León es una ciudad pequeña y muy acogedora pero, al mismo tiempo, muy escasa de industria. Hace años que hemos alcanzado nuestro techo en la provincia y por eso iniciamos nuestra expansión y abrimos mercados en otras zonas de España. Podríamos haber escogido trabajar localmente, pero entonces seríamos una empresa diferente de la que somos hoy. León nos ha tratado muy bien y tratamos de corresponder a ello. El mensaje de Interprint”, agrega el director general,“es que no diferenciamos entre un cliente con un pedido de 5.000 etiquetas y uno de 60.000. No hay cliente pequeño, les tratamos a todos por igual”.
 
Indicábamos al principio y volvemos a incidir en ello: Interprint no es una empresa con grandes motivaciones económicas. Su leitmotiv está en el día a día, en la satisfacción del trabajo bien planificado y ejecutado, “en poder decir mira cómo hemos solucionado este reto”, señala Iglesias. “Creo que somos una empresa más arraigada al corazón y a las emociones que a lo material. Nos mueven más los sentimientos que el dinero que entra en una máquina o las inversiones en maquinaria que realizamos. Cuando instalamos una nueva máquina nos ilusiona las cosas diferentes que vamos a poder realizar con ella, más que fijarnos en cuánto ha costado”.
 
Y esta voluntad de siempre buscar lo diferente encaja a la perfección con la tecnología digital. “Somos una empresa inquieta por naturaleza, siempre estamos estudiando las soluciones de impresión que más nos pueden interesar del mercado y la impresión digital es una de ellas, porque te permite usar la imaginación para hacer cosas realmente diferentes y nuevas, para dar un nuevo valor añadido”. ¿Será el próximo paso de Interprint en tecnología? “Al final, nosotros lo que hacemos es dotarnos de herramientas para dar la mejor solución a nuestros clientes”, concluye Tomás Iglesias.
 


Interprint y su equipo humano respiran amor al trabajo, al oficio de las artes gráficas. “Es un sector muy bonito, donde se hacen verdaderas obras de arte pero que es muy desconocido para la mayor parte de la gente. Nosotros intentamos dar la máxima información a nuestros clientes y que nos conozcan, les invitamos a nuestra casa para que puedan valorar realmente lo que les estamos haciendo. Porque esto no es una ciencia exacta, se nos olvida a veces que es un ‘arte’ y que aunque la tecnología nos ayuda y nos ayudará cada vez más a proporcionar al cliente con la máxima fidelidad lo que ha imaginado para vestir sus productos, no deja de ser un arte el interpretar esa idea para llevarla a cabo de la manera más satisfactoria posible”. Una interesante reflexión final que sirve, en nuestra opinión, para conocer un poco más a esta empresa leonesa que nos ha abierto sus puertas para descubrir la singularidad y la humildad que llevan por bandera.
 
 
Un importante salto cualitativo y cuantitativo
Interprint ha pasado, en sus 21 años de vida, por cuatro diferentes plantas de fabricación hasta llegar a la actual, en marzo de 2016. “La empresa nació en 100 metros cuadrados y siempre hemos ido aumentando la superficie con cada cambio, hasta los 5.000 actuales”, comenta Tomás Iglesias. Se trata de una importante inversión tanto en instalaciones como en mejoras tecnológicas, con el fin de poder seguir manteniendo el compromiso con la calidad y el servicio que ha caracterizado la trayectoria de Interprint.
 
Dotada de la última tecnología en impresión y acabados, la nueva planta de fabricación es una apuesta de presente y de futuro que podrá garantizar el crecimiento de la compañía en los próximos años.